Relato

Por el poder de Grayskull … creo en la Navidad

Luces rojas, verdes y plata que inundan las calles, bolsas de recargados diseños y grandes proporciones en las manos de personas estresadas, mirando el reloj con sopor, adornos añejos y barrocos que abarcan hasta el menú en los restaurantes. El minimalismo huye despavorido cuando llegan estas fechas, sabedor de que tres tipos en camello y un gordo con su séquito de renos ha puesto precio a su cabeza …

Es cierto que la Navidad es una fecha especial, para algunos (iluminados ellos) por indicar el nacimiento de Jesús de Nazaret, para otros por reunirse con familiares que a penas ven durante el resto del año, para mi, sin duda, porque fue cuando me regalaron mi primera figura de Darth Vader y …, todavía me emociono, el Castillo de Grayskull!!!.

Read More

La Lámpara y la Herradura

No había niebla, ninguna aureola de misterio envolvente, era un día como otro cualquiera, soleado y con esa brisa mediterránea fresquita que parece empapar tu cara de mar; el chico, de unos 14 años, había bajado a dar un paseo por el barrio, ver si habían recibido algunos CD’s nuevos en la tienda, echar un vistazo a los cómics de la otra tienda y comprobar si estaba disponible la película que quería alquilar en el Blockbuster (sí, a principios de lo 90 todavía existía; sí, se compraban CD’s habitualmente y sí, los cómics; bueno, eso sigue igual que ahora).

Read More

Cuando me tiro

Imagino que conocéis esa sensación en la que parece que llevas tanto tiempo acumulando estrés, tensión, problemas mal solucionados, peso, peso, peso, … , y no del qué se mide en kilos, en los hombros, el corazón, joder, peso en tu vida. Momentos en que el destino parece ponerte a prueba, sobrecarga tu día a día primero con pequeñas agujas y luego con minas imposibles de detectar hasta que ya estás encima, vamos, se pone en plan cabrón. Es entonces cuando cuentas los minutos que te quedan para cogerte unas vacaciones, unos días para recobrar el aliento, descansar y volver a la batalla; pero el destino no opina lo mismo que tú y decide invadir ese espacio que pretendías fuera para ti, continúa buscando nuevas fórmulas retorcidas que desmoronen tu psique, parece que allá donde mires hay un gremblin recién comido y mojado en agua después de las 12 de la noche, la desesperación te desespera, … pues bien, cuando llega ese momento, … cuando la atmósfera ejerce toda la gravedad del planeta sobre ti, … yo me tiro … a caminar. Si, lo típico. Supongo que a todas las personas les relaja tirarse, en general, tirarse, ya sea en paracaídas, por un puente, a la vecina, o cuatro pedos, tirarse. A mi me va tirarme a caminar, sin un destino, sin un reloj, simplemente caminar, escuchar y observar, y siempre por la montaña.
Read More