Por el poder de Grayskull … creo en la Navidad

Luces rojas, verdes y plata que inundan las calles, bolsas de recargados diseños y grandes proporciones en las manos de personas estresadas, mirando el reloj con sopor, adornos añejos y barrocos que abarcan hasta el menú en los restaurantes. El minimalismo huye despavorido cuando llegan estas fechas, sabedor de que tres tipos en camello y un gordo con su séquito de renos ha puesto precio a su cabeza …

Es cierto que la Navidad es una fecha especial, para algunos (iluminados ellos) por indicar el nacimiento de Jesús de Nazaret, para otros por reunirse con familiares que a penas ven durante el resto del año, para mi, sin duda, porque fue cuando me regalaron mi primera figura de Darth Vader y …, todavía me emociono, el Castillo de Grayskull!!!.

Lo de la familia, los turrones, poner el árbol, etc, está muy bien, pero hace poco en una entrevista Gomaespuma lo dijo bien claro, la Navidad es una época muy buena para algunas edades, para otras, no tanto. Si en algún momento estas fechas fueron una festividad religiosa gracias a la razón hemos superado esa etapa (casi todos) y ha pasado a ser la macroparty más grande, divertida y larga de los niños (ojalá fuera de todos ellos, pero por desgracia no es así).

Seguro que David Prowse, el actor que desempeñó el papel del original Darth Vader, nunca pudo imaginar que su personaje se convertiría en el icono del ser malvado por excelencia a la par que el favorito de los niños de varias generaciones por encima del protagonista. Porque no nos engañemos, todos los niños fans de Star Wars (y no tan niños) queríamos ser Han Solo, o en segundo plano Luke Skywalker, pero el que nos molaba de verdad era el del casco oscuro, voz grave y tenebrosa y carácter de “soy el puto amo” de su renegado padre, el gran Lord Darth Vader; esto es así. Por eso el día que mi padre me regaló la figura oficial de poco me da un yuyu.

No voy a negar que de pequeño tuve creo que todo cuanto me gustaba: juegos de mesa, figuras, balones, figuras, zapatillas, figuras, pósters, figuras, cómics, figuras, películas, … absolutamente todo, hasta figuras. A esa primera de Vader le siguieron muchas otras, hasta completar creo que unas 76 sólo de la colección Star Wars, junto con varias naves espaciales de la película y, por supuesto, la propia trilogía (en VHS); pero junto a esa fiebre galáctica que no ha dejado de acompañarme siempre tuve otras colecciones, desde los famosos Clicks de Famovil (sí, al principio se llamaba así en España, pese a pertenecer a Playmovil, pero luego utilizaron la marca original alemana), con mi safari, barco pesquero (el barco pirata sigue siendo una asignatura pendiente), el zoo, la grúa, los indios y vaqueros, …, luego estaban los Airgam Boys, algo más grandes y menos graciosos, cuyas cabezas eran más detalladas y de muchos personajes clásicos del cine de terror, los Madelman, Geyper Man (actual Accion Man), G.I. Joe, …, joder, mención aparte para mis figuras de superhéroes de la Marvel y DC, como Spiderman, Ironman, Lobezno, Dr. Muerte, Kang, Batman, Superman, Flash, Aquaman, Wonderwoman, El Joker, El Pingüino, …, y bueno, hasta que llegaron los Master del Universoooo!!!, con He-Man, Man-At-Arms, Sheila, Stratos, Zodac, Roboto, Cringer (el tigre verde), Shadow Beast, y los malos, Skeletor, Beast-Man, Evil-Lyn, Trap-Jaw, Clawful, Webstor, Hordak, Grizzlor, Leech o Mantenna, …, además de varias máquinas de la guerra que acompañaban a la colección. De todos ellos guardo grandes recuerdos, cruentas batallas, temibles encrucijadas, horas y horas de juego.

Pero salvo esa figura de Vader, mi recuerdo más grande de la Navidad, aparte de lo bien que lo pasaba con la familia, claro … ejem, …, el que me emocionó más, fue cuando me dijeron que Papá Noel me había dejado un paquete muy grande bajo el árbol. Un paquete verde, que contenía un castillo verde, bajo el árbol verde, … aisss …, es que el verde me tira mucho. Nada más verlo, aún envuelto, supe lo que era, y bueno … mi padre aún me lo recuerda de vez en cuando, “nunca te he visto tan emocionado como cuando “te trajeron” el Castillo de Grayskull.”

Recuerdo que durante todo el año pasaba innumerables horas jugando, quizás más de las que debiera, pero era en esas fechas de finales de diciembre y principios de enero cuando una extraña atmósfera se apoderaba de todo cuanto me rodeaba y de repente, todo parecía mágico, el aire tenía textura y sabor dulce, las luces y sombras de mi casa y la calle parecían jugar conmigo, todo era … especial.

Se que todos los regalos del mundo no tenían sentido sin mi padre, mi madre, mi abuela y mi hermana a mi lado, lo sabía entonces y ahora que algunos de ellos ya no están lo tengo mucho más claro; sin duda, he sido un afortunado. Se que la Navidad es mucho más que un montón de paquetes envueltos bajo el árbol, que disfrutas tanto comprando regalos para los demás como recibiéndolos, que te emocionas con el simple hecho de tener en la misma estancia a las personas más importantes para ti juntas. Se que sin estos días los niños serían menos niños, la magia menos magia y la ilusión no se reflejaría en tantos rostros.

Pasar horas inventando, imaginando y recreando historias con mis figuras de Star Wars o Masters del Universo fue algo más que jugar, quizás fue lo que definió mi forma de verlo todo, un gran juego que me ha llevado hasta donde estoy hoy, una profesión donde puedes dibujar, diseñar, imaginar, escribir o fotografiar, es decir, seguir jugando.

Me enteré que Los Reyes Magos y Santa Claus eran los padres bastante pronto, y no me importó, nunca llegué a relacionar a tres tipos en camello que adoran a un niño y un hombre gordo disfrazado de rojo (que no lo pille un toro …) con mis juguetes favoritos donde las calaveras, los castillos oscuros, los monstruos reptilianos y los aventureros del espacio copaban mi armario. Siempre pensé que de esas cosas mejor se encargaban mis padres, no vayan a cagarla los otros y me tenga que ir a Oriente o a Laponia a devolverlo.

Cuando abrí el paquete verde, bajo el árbol verde, y vi el castillo de Grayskull verde, … Dios …, no me puede contener, POR EL PODEEEER DE GRAYSKULL, YOOO TENGO EL PODEEEEEEEEER!!!!!